La Ertzaintza ha detenido en el municipio vizcaíno de Zierbena a una mujer de 60 años acusada de una estafa continuada sobre su arrendatario. La víctima, una persona de edad avanzada y con problemas cognitivos, residía en una vivienda propiedad de la ahora arrestada. La investigación comenzó cuando los familiares del afectado detectaron movimientos bancarios sospechosos durante un periodo en el que el hombre se encontraba ingresado en el hospital.
Un robo detectado durante una hospitalización
La alarma saltó tras una visita de la arrendadora al centro sanitario. Poco después, la familia descubrió una retirada de dinero en el cajero automático del propio hospital, un hecho imposible de realizar por la víctima debido a su estado de salud en ese momento. Al inspeccionar las cuentas, los allegados constataron que, desde el inicio de la convivencia en el piso de alquiler, se habían sucedido numerosas extracciones de efectivo y compras en comercios locales. El montante total de lo defraudado supera los 24.000 euros.
Implicación de otros convivientes
Las pesquisas de la Ertzain-etxea de Muskiz permitieron descubrir que no solo la dueña del inmueble se habría beneficiado del dinero de la víctima. Un segundo inquilino, un varón de 50 años, también está siendo investigado por un delito leve de estafa tras realizar compras por internet de menor entidad utilizando la tarjeta del anciano sin su autorización.
Tras verificar la autoría de los hechos, los agentes procedieron ayer por la tarde a la detención de la mujer, quien permanece en dependencias policiales a la espera de ser puesta a disposición judicial.






