La cultura de la hiperconectividad y la presión por estar “siempre disponibles” impiden a la mayoría de empleados disfrutar de un descanso real.
Salamanca se ha consolidado como uno de los destinos más elegidos por quienes buscan combinar historia, arquitectura, cultura y gastronomía en un solo viaje.
Mikel Belascoain, comisario del ciclo, lo ha definido como “un viaje artístico para abstraernos de la objetividad, de los procedimientos y del ruido exterior"