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Euskalmet califica el verano como el más cálido desde 1970

La agencia vasca destaca un periodo estival extremadamente seco con noches tropicales, tres alarmas rojas y récords en junio y julio.

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La Agencia Vasca de Meteorología (Euskalmet) ha calificado el verano de 2026 como extremadamente cálido y muy seco en líneas generales. Las temperaturas medias registradas se han situado 3,2 °C por encima del promedio del periodo normal (1991-2020). Este comportamiento convierte a la época estival de este año en la más calurosa desde, al menos, 1970, situándose notablemente por encima del histórico verano de 2003.

El comportamiento térmico excepcional ha estado marcado por tres meses consecutivos de calor anómalo. Junio y julio resultaron extremadamente cálidos, con variaciones térmicas de 3,7 °C y 3,6 °C sobre lo habitual, fijándose como los meses más calurosos desde que existen registros. Por su parte, agosto cerró como el segundo más cálido de la serie histórica, solo por detrás de 2003, con una anomalía de 2,4 °C.

Ola de calor y valores extremos de temperatura en la red de estaciones


La época estival ha destacado por la frecuencia de jornadas calurosas. En junio se registró un episodio entre los días 21 y 27, catalogado como el más largo documentado para un mes de junio y el segundo más intenso en términos globales desde 1970. Durante esas fechas se rebasaron los 40 °C en la vertiente cantábrica y se encadenaron noches tropicales y tórridas. La jornada del 24 de junio se posicionó como la segunda más calurosa registrada en el conjunto de Euskadi, superando los 40 °C en la mitad de las estaciones. Destacan registros como los 44 °C en Sodupe-Cadagua y Zizurkil, 43,9 °C en Jarralta, 43,4 °C en Berna, 43,3 °C en Muxika, 43,2 °C en Gardea, 42,6 °C en Balmaseda y Alegia, 41,8 °C en Zorrotza y 41,1 °C en Miramon.

En julio, la ola de calor se prolongó durante la primera quincena (del 5 al 12 en el norte y hasta el 15 en la vertiente mediterránea), con picos de 41,4 °C en Gardea, 40,9 °C en Balmaseda, 40,5 °C en Arrasate, 40 °C en Nanclares y 39,9 °C en Arkauti. Durante agosto, el pico de temperaturas altas se vivió del 12 al 14, alcanzando máximas el día 13 en el suroeste de Álava con 40,3 °C en Tobillas, 40,2 °C en Zambrana y 40 °C en Nanclares.

Déficit de precipitación y riesgo de incendios forestales en el interior

En cuanto a las precipitaciones, el trimestre ha sido muy seco, acusándose la sequía de forma especial en comarcas del interior como la Llanada Alavesa, las Estribaciones del Gorbea, los Valles Alaveses y el Goierri. Más de dos tercios de las estaciones no alcanzaron los 100 mm de lluvia acumulada. Los valores más bajos se dieron en Álava, destacando Espejo (11,7 mm) y Nanclares (13,3 mm). En contraste, los acumulados más altos se centraron en el litoral e interior de Gipuzkoa y Bizkaia, con Añarbe (226 mm), Oleta (208 mm) y Ereñozu (204,4 mm).

Los episodios de lluvia más significativos estuvieron vinculados a tormentas puntuales. Tan solo se contabilizaron tres días con precipitaciones acumuladas superiores a los 60 mm: el 28 de junio y los días 9 y 23 de agosto.

La meteorología adversa conllevó un alto volumen de avisos por parte de Euskalmet. En total, el organismo emitió 3 alarmas rojas por temperaturas altas extremas, 22 alertas naranjas (incluyendo 7 por riesgo de incendios forestales) y 75 avisos amarillos para hacer frente a las condiciones extremas vividas durante el verano.

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