Las plataformas navarras contra las macroplantas de biogás han hecho pública una valoración de urgencia tras la aprobación por parte del Parlamento de Navarra de la moratoria a las nuevas plantas de biometanización, que se prolongará hasta el inicio de 2029.
Según señalan estas plataformas, la votación parlamentaria supone el reconocimiento, "tras varios años de trabajo y movilización por parte de miles de personas", de la necesidad de una moratoria. A su juicio, con esta votación se admite lo que las plataformas han venido denunciando de forma continuada: la ausencia de un marco de debate democrático sobre el modelo de plantas de biometanización que Navarra pudiera precisar, así como la falta de instrumentos de planificación, normativos y de control.
Las organizaciones valoran de forma positiva que la moratoria afecte a todos los proyectos que no cuenten con autorización definitiva. Critican que, hasta la fecha, hayan sido las empresas —asociadas, según denuncian, a grupos financieros— quienes han presentado sus proyectos, con intereses económicos que consideran alejados de valores estratégicos como la defensa de la tierra, de los acuíferos y de las personas que trabajan y viven en ellas. Para las plataformas, resulta "inadmisible" que sean las empresas quienes marquen con sus proyectos la dirección a tomar, "aprovechando la complicidad y la inacción institucional".
Asimismo, sostienen que la aprobación de esta nueva moratoria deja en evidencia que la imposición, la desinformación y la aprobación de proyectos "a espaldas de la gente" no es el camino a seguir, y advierten de que la insistencia en esa vía "siempre encontrará la oposición popular".
Llamamiento a un proceso democrático
Las plataformas hacen un llamamiento para que esta moratoria sirva para abrir un proceso verdaderamente democrático que permita revertir la situación actual. Consideran que no son tiempos para plantas industriales que exigen cantidades ilimitadas de residuos para subsistir, ni tampoco para proyectos empresariales de carácter especulativo, y sostienen que la cuestión no es puramente energética.
En este sentido, reclaman que la biometanización se aborde "con mirada amplia", teniendo en cuenta su encaje con el carácter estratégico de la producción de alimentos de calidad, la descentralización y localización de las explotaciones agroganaderas, el aprovechamiento energético de residuos a nivel local, la preservación del suelo fértil y de los acuíferos ante la contaminación por nitratos que afecta a amplias zonas de Navarra, y un apoyo real al sector agroganadero que reduzca su dependencia de las multinacionales de la distribución.
Las plataformas navarras contra las macroplantas de biogás han anunciado que seguirán aportando y participando en este debate y proceso, aunque han advertido de que se mantendrán "vigilantes y atentas" para que la moratoria no se desvirtúe.












