El Programa Municipal de Cooperación Internacional al Desarrollo de Pamplona ha apoyado en República Dominicana un proyecto dirigido a fortalecer la defensa de los derechos humanos de personas migrantes y apátridas, con especial atención a mujeres, niñas y niños en la frontera dominico-haitiana. La iniciativa, financiada por el Ayuntamiento de Pamplona en su convocatoria de cooperación internacional de 2024, ha sido ejecutada por la Asamblea de Cooperación por la Paz / Bakerako Lankidetza Batzarrea (ACPP/BLB) y el Centro de Desarrollo Sostenible (CEDESO).
El proyecto se desarrolla en la región de Enriquillo, en el suroeste del país, una zona fronteriza donde viven numerosas comunidades conocidas como bateyes. Los bateyes son núcleos rurales surgidos históricamente en torno a la producción de caña de azúcar. En ellos conviven familias dominicanas, haitianas y dominicanas de ascendencia haitiana, muchas de las cuales han vivido durante generaciones en República Dominicana.
Sin embargo, una parte importante de esta población sigue enfrentando graves obstáculos para ejercer derechos básicos. La falta de documentación, las dificultades para registrar nacimientos o el no reconocimiento de su identidad jurídica limitan el acceso a la educación, la salud, el empleo formal o la protección social. En algunos casos, personas nacidas en República Dominicana de ascendencia haitiana no cuentan con documentos que acrediten plenamente su situación, lo que las sitúa en una posición de gran inseguridad.
Esta realidad está vinculada a la apatridia, una situación que se produce cuando una persona no es reconocida como ciudadana por ningún Estado. No se trata solo de una cuestión administrativa: no contar con documentación reconocida puede condicionar toda una vida. Puede dificultar estudiar, trabajar con derechos, acceder a servicios públicos, registrar a hijos e hijas o moverse sin miedo.
A estas barreras se suman los controles migratorios y las expulsiones realizadas sin garantías suficientes. En zonas fronterizas y puntos de control, organizaciones sociales dominicanas han denunciado situaciones en las que no siempre se verifica adecuadamente la situación de las personas ni se respetan los procedimientos establecidos. Estas prácticas afectan de manera especialmente grave a quienes deberían contar con mayor protección, como niños, niñas y adolescentes, mujeres embarazadas o lactantes y personas mayores que habiendo nacido en República Dominicana no cuentan con documentación reconocida.
En este contexto, el proyecto apoyado por Pamplona ha contribuido a fortalecer el trabajo comunitario que CEDESO desarrolla junto a liderazgos locales, activistas y organizaciones sociales de la zona. Durante su ejecución se han realizado jornadas formativas y de sensibilización, se ha creado una herramienta digital para documentar posibles vulneraciones de derechos humanos, se ha constituido una red comunitaria de monitoreo integrada por 31 personas y se han atendido 28 casos de violaciones de derechos humanos. También se ha trabajado con mujeres embarazadas y sus parejas sobre la importancia del registro de nacimiento, como paso fundamental para proteger el derecho a la identidad de niñas y niños.
Con esta iniciativa, Pamplona se suma al trabajo de defensa de los derechos humanos en la frontera entre República Dominicana y Haití, recordando que la protección frente a cualquier forma de discriminación no es un privilegio, sino un derecho fundamental para todas las personas.








