El Fondo Alavés de Emergencia (FAE) ha formalizado una partida de 10.000 euros destinada a paliar los efectos de un grave incendio en Guinea-Conakry. El siniestro, localizado en el distrito de Boudaye, supuso la destrucción total de diez viviendas y causó daños severos en otros 17 hogares. Además de la pérdida de bienes materiales esenciales, la catástrofe ha comprometido el acceso al agua potable tras afectar a una de las fuentes principales de la localidad.
La dotación económica permitirá la compra y el reparto de alimentos, ropa, productos de higiene y utensilios de cocina. Estas acciones están diseñadas para asistir de forma directa a 149 personas, un colectivo compuesto mayoritariamente por menores, personas mayores y mujeres con recursos limitados que se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad tras el incidente.
Protección de colectivos vulnerables y gestión local
El operativo humanitario pone el foco en la perspectiva de género, atendiendo prioritariamente a mujeres que ejercen como cabezas de familia. Según los responsables de la gestión, la carencia de recursos tras una emergencia de este tipo incrementa de forma exponencial el riesgo de sufrir episodios de violencia machista, por lo que la cobertura de necesidades básicas actúa también como un mecanismo de protección social.
La canalización de los fondos se realiza a través de la Asociación Sociocultural Telimele Euskadi (ATELEUSK), entidad que detectó la urgencia gracias a sus vínculos directos con la región. Sobre el terreno, la ejecución de la ayuda recae en la organización SOS GV AIDES, que posee experiencia previa en crisis humanitarias en la zona. "La actuación contará además con el apoyo organizativo de la ONG CODESA, con sede en Telimele", han confirmado fuentes del proyecto sobre la estructura logística necesaria para garantizar que los suministros lleguen a las familias damnificadas.





