El Ayuntamiento de Bilbao se ha sumado a la conmemoración del Día Mundial de la Salud con un acto institucional en el Salón Árabe para poner en valor el tejido asociativo y científico. Bajo el lema de la OMS para este 2026, “juntos por la salud, apoyemos la ciencia”, el consistorio ha celebrado la XV Edición de unos reconocimientos que buscan visibilizar el trabajo de las 156 asociaciones que operan en la ciudad.
La ceremonia ha contado con la presencia de la alcaldesa en funciones, Amaia Arregi, acompañada por la teniente de alcalde, Nora Abete, y el concejal de Salud y Consumo, Álvaro Pérez. Durante el evento, se ha subrayado la importancia de la salud comunitaria y la cooperación multilateral para transformar la evidencia científica en acciones directas que mejoren la calidad de vida de la ciudadanía.
El papel de las asociaciones en la salud pública
En esta edición, el consistorio bilbaíno ha distinguido a tres organizaciones referentes por su impacto social. La Asociación Gure Lurra de Zorrotza ha sido galardonada por su compromiso de cuatro décadas en la promoción de la salud y el acompañamiento a la infancia y juventud en situación de vulnerabilidad.
Por su parte, la Asociación Zubietxe ha recibido el reconocimiento por su labor en la inclusión social y el abordaje de las adicciones. Esta entidad, que trabaja desde 1993, destaca por su enfoque de género en la intervención con personas en riesgo de exclusión. Asimismo, Retina Bizkaia Begisare ha sido premiada por su dedicación a mejorar la autonomía y el bienestar de las personas afectadas por baja visión o ceguera, fomentando además la investigación científica en este campo.
Reconocimiento a la trayectoria científica
El homenaje ha incluido una mención especial para la endocrinóloga Sonia Gaztambide. El Ayuntamiento ha resaltado su dilatada trayectoria y su capacidad para sensibilizar a la población sobre la diabetes. Pese a estar jubilada, Gaztambide continúa vinculada activamente a la educación sanitaria, representando los valores de divulgación y rigor que la Organización Mundial de la Salud promueve este año.
Este compromiso municipal se enmarca en una estrategia de gobernanza local donde la salud se sitúa como un eje transversal de la política urbana. Al apoyar estos proyectos, Bilbao refuerza su red de prevención e inserción, alineándose con los objetivos globales de reconstruir la confianza en la salud pública y respaldar soluciones basadas en la ciencia.






